Fabricio Raúl Jesús Oberto está definiendo por estos días su futuro en el básquet de la NBA, luego de dejar los Spurs, de San Antonio.
Pero el basquetbolista asegura que el campeonato más competitivo del mundo no es la única opción. "También puede ser Europa", dice. Y agrega: "Siempre jugué con una meta, por eso mi cabeza no está preparado para perder 60 partidos, por más que sea un equipo de la NBA".
De paso por Córdoba, el basquetbolista habló con Rony Vargas en Viva la Radio sobre su carrera, su presente y sus planes futuros.
El deportista que ama el rock and roll y sueña con conducir un programa nocturno de radio por FM, tiene en claro que el básquet es muy importante en su vida. Pero según dijo en la entrevista, la felicidad también pasa por otra parte.
La llegada a los Spurs
Oberto jugó en Atenas, en Europa, y estos últimos años en los San Antonio Spurs de la NBA. Contó que al principio a sus compañeros del equipo de Texas les costaba pronunciar su nombre.
"Al principio me decían Fabio, Fab, pero costó que me dijeran Fabricio", contó Oberto.
"Después de cuatro años y un curso intensivo de pronunciación que tenía que hacer con ellos, aprendieron a pronunciarlo", djo.
De los San Antonio, Fabricio rescata a su técnico Greg Popovich.
"Es el mejor técnico que he tenido porque de él aprendí que la vida es más importante que el básquetbol", afirma.
Asegura que la forma en la que "Pop" maneja el grupo y en que lleva la vida "es extraordinaria".
"Si perdíamos un partido no lo magnificaba, pero si ganábamos diez o quince partidos seguidos nos decía que había que seguir con los pies en la tierra", recuerda.
Asegura que debe ser así porque estar en la NBA "te pone en una burbuja que te hacen todo".
"Si hay un momento de mi carrera que tengo que elegir lo que es disfrutar de jugar al básquet son estos cuatro años en los San Antonio, porque estás para jugar y no te preocupa nada más", grafica.
Relató que en la NBA hay dos etapas: "una cuando es la pretemporada y después cuando empieza la competencia ya no se entrena sino que hay charlas de equipo, donde vos tenés que contar cómo es el jugador que te toca defender, por ejemplo"
"Al final es la química del equipo lo que te hace tener el éxito", reflexionó Oberto.
A la hora de hablar de las grandes estrellas del torneo, como Tim Duncan, Manu Ginóbili o Kobe Bryant, afirmó: "Los grandes hacen que sus compañeros sean mejores".
El ritmo vertiginoso
El cordobés aseguró que jugar en el mejor campeonato de básquet del mundo es difícil para la familia de los jugadores. "Ellos tienen que aguantar los seis meses de temporada y más dos meses de los play off", dijo.
El futuro del "Bebé"
El futuro deportivo de Fabricio Oberto se define en los próximos días, después del 7 que es la fecha límite que pone la NBA para saber si hay algún equipo interesado en tomar su contrato.
"La NBA tiene una regla que si no tenés lugar, la NBA te ofrece una bolsa de trabajo y si nadie toma tu contrato, después de esa fecha el equipo al que fui canjeado, Detroit, me paga el 50 por ciento de mi contrato y quedo libre para negociar con cualquier equipo", explicó.
Respecto al equipo en el que jugará la próxima temporada, Oberto dijo que quiere "hacer una buena elección".
"Siempre jugué con una meta, por eso mi cabeza no está preparado para perder 60 partidos, por más que sea un equipo de la NBA".
Oberto tiene la experiencia de juego de Europa y de la NBA, donde las exigencias físicas son totalmente distintas y también el ritmo que se el imprime a los partidos.
"En Europa tenés que ser fuerte, en NBA tenés que tenés la velocidad ", explicó el cordobés
Oberto se define como un jugador de rol y explica por qué: "A mí me gustó ver lo que pasaba en la cancha. Me puedo adaptar a cualquier situación".
Respecto a Manu Ginóbili, Oberto lo define como su amigo. "Los otros días hablé con él y le dije que no había palabras para agradecerle todo lo que había hecho por mí", dijo.
¿Atenas? Sólo si es para salir campeón
Antes de despedirse Oberto no descarta terminar su carrera en la Asociación Deportiva Atenas.
"Pero no para decir 'el último año estuve en el club en el que comencé', sino para salir campeón".
"Yo respeto demasiado a Atenas", aseguró y dijo que sería un honor para él jugar en el club de barrio General Bustos.
La salud del basquetbolista
Oberto agradece al cielo haber recuperado plenamente las funciones de su corazón, tras la operación cardíaca a la que fue sometido en Texas.
"Ahora estoy en la etapa más pasiva de mi carrera. Comencé a correr y después empezaré con el gimnasio", dijo.
El periodismo y los medios
Oberto tiene en claro que su vida no pasa sólo por los aros y la pelota, le gusta el periodismo, le gusta la radio y también le gustaría seguir su carrera universitaria a distancia que había comenzado hace un tiempo en una universidad de Córdoba.
Por ahora celebra su recuperación física, está tranquilo, esperando que la vida le devuelva un pase que le permita llenar de goles la canasta.
Entrevista de Rony Vargas.