El finlandés Mikko Hirvonen (Ford Focus) se convirtió en el ganador del Rally de Australia, pese a haber terminado segundo, después de que fuera modificada la clasificación, tras la penalización al Citroën C4 del francés Sébastien Loeb, que se había impuesto.
Además de Loeb, resultaron penalizados los otros dos Citroen del español Dani Sordo, (tercero) y del francés Sébastien Ogier (cuarto) con un minuto cada uno por una barra antibalanceo, también llamada estabilizadora, que según los comisarios técnicos de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), no se ajustaba a la reglamentación y daba ventaja a estos coches.
Esta decisión, que fue tomada tras un examen en profundidad del C4 de Loeb, permite a Hirvonen llevarse su cuarta victoria seguida de esta temporada (tras sus triunfos en Grecia, Polonia y Finlandia) y aumentar a cinco puntos su ventaja con respecto a Loeb en la general, a sólo dos carreras del final de temporada.
Antes de la sanción contra Citroën, Loeb había logrado la victoria del rally celebrado en la región de Kingscliff, con lo que el pentacampéon mundial se colocaba a sólo un punto de Hirvonen, que finalmente fueron cinco.
Tras los 33 tramos cronometrados disputados desde el jueves, Loeb y su copiloto monegasco Daniel Elena habían terminado con 12,5 segundos de ventaja sobre Hirvonen y 17,1 sobre Sordo, que lucharon hasta el final para conseguir la segunda plaza.
Tras un buena decisión táctica del equipo Citroën el sábado, Hirvonen tuvo que abrir la ruta, una situación que Loeb supo aprovechar al máximo para dominar el primer tramo cronometrado (ES26) y lograr su sexta victoria parcial del rally.
Sordo, con buena disciplina de equipo, salió entonces al asalto de Hirvonen para conseguir los puntos del segundo lugar. El español obtuvo el mejor tiempo en la prueba ES27 y, aunque su rival finlandés consiguió imponerse en la ES28, sólo consiguió arrancar un segundo a Loeb.
En el siguiente tramo, el tambíen finlandés Jari Matti Latvala, a pesar de haber sufrido un pinchazo en la prueba anterior, consiguió superar al francés Sébastien Ogier. Loeb volvió con fuerza en la ES30, consiguiendo un nuevo tiempo scratch y dejando a Hirvonen a 11 segundos.
Tras una corta pausa técnica de 15 minutos en Kyogle, los pilotos retomaron la carrera, una última ronda de cinco tramos cronometrados que incluía el más largo del rally, de 22,41 kilómetros.
El cinco veces campeón del mundo consiguió dos nuevos tiempos scratch (E231, ES33) mientras que Dani Sordo (ES32) y Sébastien Ogier (ES34) lograron llevarse una especial cada uno. Hirvonen firmó el último tramo cronometrado (ES35) logrando así mantener los ochos preciosos segundos que le confirmaron en la segunda posición (primera tras la sanción técnica contra Citroën).
Cuando sólo quedan dos rallyes para terminar la temporada, el de Cataluña, sobre asfalto, y el de Gran Bretaña, sobre tierra, ambos en octubre, la sanción a Citroën supone un duro golpe para Loeb, que se sitúa a cinco puntos de su rival.
En 2007, durante la última temporada disputada por el piloto finlandés Marcus Grönholm en Ford, una sanción similar a la de Citroën por unas ventanas laterales no reglamentarias terminó con la retrogradación de Grönholm y de Hirvonen, que quedaron en la segunda y tercera posición del rally de Portugal, detrás de Loeb.