Habitantes de la localidad bonaerense de Wilde se concentraron frente a la comisaría del lugar, donde reclamaron por mayores medidas de seguridad y denunciaron constantes hechos delictivos en la zona.
Un grupo reducido de vecinos ingresó a la fuerza a la seccional para reclamar la presencia del comisario Víctor Hugo Villalba.
El efectivo se presentó ante los ciudadanos y les aseguró que "hay personas identificadas y vinculadas con la causa”, y agregó que están "trabajando para esclarecer el hecho".
Este mediodía, los restos de la arquitecta de 43 años asesinada en Wilde fueron sepultados hoy, mientras la Justicia liberó por falta de mérito a los cuatro demorados por el brutal crimen de Renata Toscano y vecinos de la zona urgieron al Gobierno a que brinde más seguridad.
En medio de dolor e indignación, el velatorio se realizó en la capilla del colegio San Ignacio, donde Toscano daba clases de catequesis, y luego familiares, amigos y compañeros de trabajo de la mujer despidieron sus restos en el cementerio privado "Parque de la Gloria" de Berazategui.
La arquitecta fue asesinada en la víspera a metros de su casa en un intento de robo de su Ford Ka, en Wilde, y en este contexto vecinos del barrio, en el sur del conurbano bonaerense, reclamaron a la presidenta Cristina Kirchner más seguridad porque -según sostuvieron- el país "es tierra de nadie".
Mientras decenas de personas velaban los restos de Toscano, la Justicia dispuso liberar por falta de mérito a las cuatro personas que habían sido demoradas como sospechosas de haber participado en
el crimen de la catequista, que perdió la vida al recibir un disparo en el rostro.
Por lo tanto, no quedaron detenidos vinculados a un caso que generó conmoción en el barrio y movilizó a los vecinos, que se quejaron a viva voz por los episodios delictivos que padecen a diario en la zona, según afirmaron.
En las puertas del lugar donde eran velados los restos de la arquitecta, una mujer llamada Estela dijo ante una gran cantidad de periodistas que se habían reunido allí: "Le queremos decir a la señora Presidenta (Cristina Kirchner) que no pedimos un Museo para la Memoria".
"Estamos viviendo en un horror y le pido por favor (a la jefa de Estado) que haga cumplir las leyes. Nos están matando a todos.
Nos toca a cualquiera, viva donde viva. Estamos en tierra de nadie. En un país tan rico como el nuestro, no puede ser que no podamos vivir bien", manifestó.
Tras señalar que conocía a la víctima del colegio San Ignacio, la mujer aseguró: "Lo único que pido es seguridad para nuestros hijos y para nuestros nietos."
A propósito, una hermana de Toscano, Carla, agregó una dosis de mayor dramatismo y desconsuelo al incidente que le costó la vida a la arquitecta, al revelar que Renata se había ido del país en 2001 y radicado en Italia porque le temía a la inseguridad, pero volvió a la Argentina porque "extrañaba".
Carla también se había marchado a Italia luego de ser víctima de un secuestro, aunque regresó junto a su hermana.
En horas de la tarde, vecinos y comerciantes se reunieron por segundo día consecutivo frente a la comisaría de Wilde para reclamar más seguridad, después de su espontánea marcha del martes tras el asesinato de la catequista, ocurrido a pocas cuadras de un asentamiento conocido como Villa Azul.
Justamente allí efectivos policiales realizaron en la víspera un operativo y demoraron a cuatro personas, dos mayores de edad y dos menores, por su presunta vinculación con el crimen.
Según dijeron fuentes judiciales, no pudieron encontrarse elementos para comprobar la posible participación de los arrestados en el asesinato de Toscano, por lo que la Fiscalía actuante determinó que fueran dejados en libertad.
Agentes de la comisaría 5ta de Avellaneda, en Wilde, y la DDI de Lomas de Zamora continuaban con las acciones tendientes a dar con los delincuentes que mataron a la arquitecta, cuando la mujer intentó escapar de un grupo de malhechoras que le salió al paso en momentos en que circulaba con su Ford Ka blanco por la calle Bolívar esquina Raquel Español.
Por último, otro vecino del barrio, que conocía desde hacía muchos años a Toscano, también se quejó por los episodios de inseguridad que se registran en esa zona.
El hombre, llamado Raúl, dijo en declaraciones a un canal televisivo de Buenos Aires: "Hace un tiempo hablamos con el comisario y puso un patrullero en la misma esquina donde mataron a esta chica, pero después de un par de días no estuvo más."
"Entendemos que tienen dificultades, no tienen presupuesto y todo eso, pero no se puede seguir así", subrayó.