Uruguay, sufriendo más de la cuenta, selló anoche su boleto de retorno a una Copa del Mundo de la FIFA y se convirtió en la trigésima segunda selección clasificada para Sudáfrica 2010, al empatar 1 a 1 con Costa Rica en Montevideo, en el partido de vuelta de la repesca Conmebol-Concacaf.
Los experimentados Sebastián Abreu, delantero del Aris Salónica de Grecia, y Walter Centeno, volante del Saprissa costarricense, convirtieron a los 70 y 74 minutos, respectivamente, los goles que sentenciaron la llave en favor del local, debido a la imposición sudamericana 1 a 0 en el duelo de ida.
Bicampeón del mundo (1930-1950), Uruguay inscribió por undécima vez su nombre en un ecuménico de la FIFA, al que no asistía desde Corea y Japón 2002, donde cayó en primera ronda.
En contrapartida, los dirigidos por el brasileño René Simoes quedaron en las puertas de su cuarto mundial, ilusión que se les escapó como agua entre los dedos el pasado 14 de octubre, cuando Estados Unidos en los descuentos les arrebató el triunfo (2-2) que hubiese significado su clasificación directa.