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| | Ingeniero Néstor Conti: con las legumbres "se buscó una alternativa aunque sin conocer mucho el cultivo, porque se necesitaba una salida a la incertidumbre que genera el trigo”. | |
Siempre se dice que al chacarero no hay nada que le venga bien. Que si no llueve protesta y si llueve mucho, también. Sin embargo, teniendo en cuenta que la actividad agropecuaria depende en gran medida de las inclemencias climáticas, las apreciaciones de los productores tiene sustento en la realidad de los distintos años.
Mientras que la campaña 2008 fue duramente castigada por la sequía y se perdió gran parte de la cosecha, en esta temporada las persistentes lluvias complican el desarrollo de cultivos como lentejas y arvejas y ponen en riesgo las inversiones realizadas.
En el norte bonaerense, donde en los últimos 15 días cayeron entre 70 y 150 milímetros dependiendo de la localidad, en este momento la situación esta complicada. Al respecto redagroactiva.com dialogó con el ingeniero Néstor Conti, productor de la zona de El Socorro en el Partido de Pergamino, quien dijo que “habíamos arrancado la campaña con buenas expectativas y con muchos productores nuevos que habían ingresado al cultivo de arvejas y lentejas”.
Hace un mes se produjo el primer inconveniente con heladas tardías en plena floración de las plantas de lentejas, y anteriormente se habían dado dos días consecutivos de temperaturas muy altas, poco frecuentes y dañinas para el invierno, que generaron aborto de flores y chauchas.
En la actualidad, “el problema más grave es el de la reiteración de precipitaciones que impiden que el suelo se seque”, aseguró Conti. Entonces, al ser las legumbres un cultivo que está en contacto permanente con el suelo el clima de humedad favorece la proliferación de hongos. “El productor se manejó bien y aplicó foliares y fungicidas –comentó el ingeniero al respecto- pero en condiciones como las de esta última semana nada alcanza para proteger al cultivo”.
Para recuperar las plantas el especialista indicó que en estos días debería haber abundante viento que permita secar el suelo y terminar el desarrollo del cultivo de forma homogénea, que puede ser alcanzada con la aplicación de secante.
Los rendimientos
La incorporación de nuevas variedades hizo que se logren rendimientos promedios de 3.800 a 4.000 kilogramos por hectárea, excepto el año anterior que por la sequía casi no hubo cosecha de arveja. De todas maneras, hace 10 años los rendimientos eran de 1.500 kilos “por lo que, teniendo en cuenta las condiciones, deberíamos estar contentos si logramos esos rindes para el año en curso”, enfatizó el ingeniero Conti.
Otra de las características de la campaña legumbrera 2009 en el norte bonaerense es que la calidad no será buena porque una variedad, denominada facón, con las continuas precipitaciones va perdiendo color y esta semilla para enlatar no es la preferida por el consumidor, que busca arvejas con un color verde intenso.
Crecimiento de la actividad
En los últimos años, ante las dificultades que se presentan para los productores trigueros, por los límites a las exportaciones, la intervención estatal en la formación de precios y demás, “se buscó una alternativa aunque sin conocer mucho el cultivo, porque se necesitaba una salida a la incertidumbre que genera el trigo”, puntualizó Conti.
En este marco, en arvejas hubo un gran crecimiento en cuanto a superficie sembrada porque hasta hace poco las zonas eran el sur de Santa Fe, poco del norte de Buenos Aires y en Arroyo Dulce y Salto donde hay productores con muchos años en el cultivo. Esta campaña se ha generalizado y hay plantaciones en el oeste bonaerense y en el sur como Mar Del Plata, Miramar y Necochea.
Distinta es la situación de las lentejas, cultivo que es trabajado por muy pocos productores “ya que la inversión que se debe realizar es muy cara”, finalizó el ingeniero y productor de El Socorro.